¿Alguna vez os ha pasado que, estabais durmiendo, teniendo una pesadilla, y habéis llegado a un estado en el que eráis conscientes de esta falsa realidad y habéis aprovechado para modificarla?. Normalmente, uno tiene un sueño y es un mero espectador de lo que le está ocurriendo, viéndose a sí mismo en 3ª persona, pero en este caso no, aquí uno se puede autocontrolar dándose ordenes, convirtiendo la pesadilla en un sueño, otorgándole un final feliz o, simplemente, no tan malo, diferente.
En esos momentos nos sentimos poderosos, somos los directores de una escena, controlamos el momento y podemos decir lo que va a pasar hasta que uno despierta, que es siempre en el mejor momento. Aunque podamos sentirnos decepcionados, a uno se le acaba quedando un buen sabor de boca.
En la vida real, no todo es tan simple: son esos los despertares que uno va buscando pero no puede dirigirse a ellos con tanta precisión. Uno tiene que andar continuamente. Yo, poco a poco, voy encontrándolos y muchas veces, en pequeños detalles que pasan desapercibidos o en cosas que han estado siempre delante de mis narices y no me he dado (o no he querido) darme cuenta.
Aquí os dejo un pequeño "despertar" de muchos (espero) que iré colocando. A mi se me despertaron la ganas de pintar, a otros puede que otra cosa.
1 comentarios:
¡Siempre! Y siempre, sea lo que sea que ocurra en mi sueño, siempre decido ponerme a volar.
Publicar un comentario en la entrada