jueves 24 de febrero de 2011

Embriáguense de vino, poesía o virtud

Para variar, tenía miles de temas para elegir, pero... (si, siempre hay un pero) esta semana fui a una serie de conferencias sobre literatura francesa del siglo XIX y no he podido resistir retornar a Baudelaire (aunque ahora mismo esté leyendo a Maupassantt, otro de los que me ha enamorado con estas charlas) y colocar uno de sus poemas en prosa que me parece precioso.

«A quién amas por encima de todo, hombre enigmático, dime. ¿A tu padre, a tu madre, a tu hermana o a tu hermano?
- No tengo ni padre, ni madre, ni hermana ni hermano.
- ¿A tus amigos?
- Os servís de una palabra cuyo significado me es desconocido hasta el día de hoy.
- ¿A tu patria?
- Ignoro sobre qué latitud se encuentra.
- ¿A la belleza?
- La amaría con gusto, diosa e inmortal.
- ¿El oro?
- Lo desprecio como despreciaría a Dios.
- Y bien, ¿qué amas entonces, extraordinario extranjero?
- ¡Amo las nubes…, las nubes que pasan.. por allí… por allí… las maravillosas nubes!»


PD: Como comprobarás Julieta, la de Baudelaire fue la conferencia que más me gusto, con vino y opio a rebosar, obviamente.

1 comentarios:

hijadelaira dijo...

Que preciosidad... te dejo con una frase de este Dios que me tiene loca:

"Hay mujeres que infunden deseos de derrotarlas y de gozarlas; pero ésta transmite el deseo de morir pausadamente ante sus ojos"

Es de otro poema en prosa: "El deseo de pintar" es una burrada, eh?

Yo también le dediqué una entrada que decía que había que emborracharse de lo que fuera... :P y como supongo que sabrás, la frase que tengo debajo del título de mi blog es suya. Es que es el puto amo este francés!